Hace unos años, en un popular programa-debate de la inefable Canal nou, pagaban a politoxicómanos para que montaran pollos en pleno directo. Uno de ellos, al que pagaron por dar su testimonio sobre el sexo bizarro, tuvo la ocurrencia de ir al programa cargadito de abalorios, cuando el presentador le pasó el micro para preguntarle por sus hábitos sexuales el tipo respondió que se hacía "pajas con alhajas". A partir de aquel momento esa expresión pasó a formar parte del léxico popular junto a otras no menos contundentes como "te voy a partir el culo en cuatro trozos", "esto está más amargo que la cera de mis orejas" o "una polla con orejas para tu culo que es sordo".